domingo, 21 de abril de 2013

Mario Meléndez


Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971) estudió Periodismo y Comunicación Social. Entre sus libros figuran Apuntes para una leyendaVuelo subterráneoEl circo de papel y La muerte tiene los días contados. En 1993 obtuvo el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas han aparecido en diversas revistas de literatura hispanoamericana y en antologías chilenas y extranjeras. A comienzos del año 2005 fue galardonado con el premio Harvest International al mejor poema en español otorgado por la University of California Polytechnic, en Estados Unidos. Parte de su obra se encuentra traducida al italiano, inglés, francés, portugués, holandés, alemán, rumano, búlgaro, persa y catalán. Durante cuatro años residió en la Ciudad de México, donde dirigió la serie “Poetas Latinoamericanos” en Laberinto ediciones y realizó diversas antologías de poesía chilena y latinoamericana. Actualmente radica en Italia. A comienzos de 2013 recibió la medalla del Presidente de la República Italiana, concedida por la Fundación Internacional Don Luigi Di Liegro. Es considerado una de las voces más importantes de la nueva poesía latinoamericana.


Para leer Recuerdos del futuro / Erinnerungen an die Zukunft, clic ACÁ.

sábado, 9 de marzo de 2013

“Todo escritor tiene una intención que lo diferencia de los demás” - Entrevista a José López Vásquez



Es uno de los fundadores del grupo Voces Nocturnas,  escritor de los poemarios “El Mesías no volverá a nacer” e “Infierno Erótico”,  José  López  Vásquez (Managua, 1986) es  una referencia entre los nuevos poetas nacionales.


José, ¿qué cambios has notado en la literatura nacional de los últimos años?
Creo que varios. Por ejemplo la aparición de nuevos íconos dentro de la escritura, nuevas formas de expresión; considero además que existe una tendencia de ruptura con la poesía exteriorista, coloquial, anecdótica, pues en muchos autores emergentes se está adoptando lo que es el surrealismo; creo también que hay un poco más de creatividad en la forma de expresar las imágenes, las metáforas, las adjetivaciones, en ese sentido hay una renovación del lenguaje.
Existen ciertas críticas de que algunos los autores nuevos se están clonando con los mismos temas, ejemplo: alguien escribe sobre sexo y los demás lo hacen, de manera distinta, agregándole más o quizá menos que el anterior, ¿qué opinás sobre eso?
Yo creo que eso siempre ha existido; eso simplemente se llama influencia, es decir, siempre hay un autor o varios autores que de cierto modo influyen en la manera de escribir de los demás. Me parece que es algo propio de la naturaleza de la escritura.
¿Cuáles son los temas más recurrentes en los autores jóvenes?
Según hasta donde he leído a los autores jóvenes los temas que más abordan son: la urbanidad, el existencialismo, la soledad, la violencia, entre otros.
¿Vos creés que la poesía siga siendo el género predominante en la literatura nacional?
Hasta el momento sí, pero creo que poco a poco la narrativa va ganando espacio; cada vez hay más cuentistas y novelistas jóvenes, se está volviendo como una especie de fiebre.
¿Qué opinás de los nuevos narradores?
No he leído mucho de ellos, sería ser mentiroso de mi parte si te digo que he leído a más de tres. Sin embargo hasta donde he leído les doy un 8 en la escala del 1 al 10.
En comparación a otros autores mayores de treinta años, ¿ves en estos jóvenes mayor o igual talento al escribir?
Creo que es difícil comparar, porque es difícil conocer a fondo la intención de cada autor. Todo escritor tiene una intención, un motivo, algo que lo diferencia a veces mucho de los demás y esto en ocasiones se confunde con la calidad. En resumen te diría que hay más preocupación entre los autores jóvenes por el manejo del verso, la construcción del poema y cada uno de sus artificios.
¿Vos vas a seguir con la poesía o intentarás también otro género?
Estoy metiéndome al género de la narrativa poco a poco, pero sin abandonar la poesía. Estoy escribiendo mis primeros pinitos.
¿Creés que en este tsunami de nuevos autores haya influido, para su promoción, la creación de los blog y otros medios de la internet?
Creo que sí, porque ahora has más espacio donde podés darte a conocer tus creaciones. Los poetas como que se animan más para darse a conocer. Como que los que no se atrevían se están saliendo del closet.
¿Cómo ves a Nicaragua en el ámbito de la Literatura Latinoamericana actual?
La veo con mucha solidez. Como una nación que promete mucho, que puede dar mucho y los resultados solo falta esperarlos.


*Maynor  Xavier Cruz (1988). Chagüitillo-Matagalpa. 
Licenciado en Comunicación Social. Miembro del grupo 
literario Conciliábulo. Escribe cuentos  y poesía.

NOTA: Este divertidísimo texto está fielmente reproducido (copy+paste), en su totalidad, al original que se me ha enviado. Los vergonzosos errores ortográficos y las declaraciones del autor entrevistado (primera foto) son responsabilidad del entrevistador (segunda foto). No comparto las posturas del poeta, ni el abordaje del entrevistador. Como quien dice: en esta vela, yo no puse el muerto. 

viernes, 25 de enero de 2013

I give you veneno (I)



Aquí mando yo. Dueño del vacío, me instalo a sus anchas, lo recorro; me apodero de su filo negro reluciente. Domino a esas personas saliendo de sus casas, el cabello todavía húmedo, huellas de dentífrico asomándose por los labios, en sus loncheras las sobras del almuerzo más reciente, ya no más tibio o dispuesto. Soy monarca del gemido de los motores haciéndole el amor a la carretera; la saliva de los buseros lacerando la mañana; el día que poco a poco se va desvistiendo, putita orgullosa danzando sobre nuestra lengua. Ahí es que gobierno: déspota, absoluto, inmisericorde. Y todo esto, antes de llegar a la planta.  

Soy el rey de la nada.

miércoles, 9 de enero de 2013

Conversaciones con Cioran - UNO [*]



El literato es un indiscreto que desvaloriza sus miserias, las divulga, las remacha: el impudor. Es una frase de usted. ¿Autorretrato?
Exhibirse resulta en cierto modo indecente, pero en el momento en que escribes no te exhibes. Estás sólo contigo mismo. Y no piensas que se publicará algún día. En el momento en que escribes, estás tú solo contigo mismo o con Dios, aunque no seas creyente. A mi juicio, eso es, en verdad, el acto de escribir, un acto de inmensa soledad. El escritor sólo tiene sentido en esas condiciones. Lo que hagas posteriormente es prostitución. Pero, a partir del momento en que has aceptado existir, debes aceptar la prostitución. Para mí, todo tipo que no se suicida, está prostituido, en cierto sentido. Hay grados de prostitución, pero es evidente que todo acto presenta características similares a los de quien hace la carrera.
Pero siempre he dicho que hay dos impulsos en mí. Recuerde usted precisamente a Baudelaire, los postulados contradictorios, el éxtasis y el horror de la vida… Cuando sabes eso, esos postulados contradictorios, como él los llama, hay, lógicamente, contradicciones, cosas reprensibles, cosas impuras en todo lo que haces. Oscilas entre el éxtasis y el horror de la vida… No eres un santo. Las personas más puras son las que no han escrito, las que no han profesado nada. Son casos-límite. Pero, a partir del momento en que aceptas, en que te debates para vivir –para no matarte, digamos–, te avienes a transacciones: lo que yo llamo impostura. Para mí, eso tiene un sentido filosófico, evidentemente. Todo el mundo es impostor, pero también hay grados en la impostura. Pero todos los vivos son impostores.  

[*] Conversación inédita con Jean-Francois Duval, escritor y periodista suizo, celebrada en junio del 79.



miércoles, 26 de diciembre de 2012

«Hay jóvenes pensando en que sí se puede» –Entrevista con Daniel Ulloa


¿Se puede confiar en la nueva ola de escritores nacidos a finales
de los ochenta? ¿Es posible que hagan un cambio?

Por Maynor Xavier Cruz*

Cuando vos, Mitre, Lanzas y Araica fundan Tarantela,  ¿cuál era su objetivo principal?
Buscábamos proyección, simple y llanamente, ya que en los periódicos y revistas del momento era imposible publicar, entonces decidimos crear nuestro propio espacio desde nuestra ciudad, así surgió el grupo Tarantela. Habíamos conseguido algunos escritos que consideramos de calidad, y cuando eso pasa pues necesitás hacerlos públicos, y lo hicimos. Lo interesante es que una vez que salió la revista, los escritores que estaban en la escena se interesaron en el proyecto, porque había calidad y lo más importante: compromiso literario.

¿Quiénes eran los escritores que estaban en escena en ese momento?
Había grupos proyectándose, con escritores de diferentes edades, entre ellos 400 Elefantes, Literatosis, Tribal lLiterario, habían otras revistas, recuerdo El agujero, que si no me equivoco era de la UNAN-León, estaba Ojo de Papel, y los suplementos de La Prensa y El Nuevo Diario, entre otros que ahora no recuerdo; eran las voces que ahora son reconocidas como la Generación del Desasosiego y  en ese momento crucial es que aparecemos nosotros. Como era difícil encontrar quién financiara una publicación, entonces el trabajo se realizó a través de las revistas literarias. Y el trabajo en ese momento fue mantenerse vigente y que se te tomara en cuenta.

¿Cómo se llevaron ustedes con los escritores de los grupos que me mencionaste?
Muy bien, y a veces con algunos muy mal, algunos buscaban a golpe de confrontación un eco, producto de la inmadurez y de la desconexión con la generación de vacas sagradas, otros se preocupaban en escribir bien y no entrar en el ruedo de la controversia. Recuerdo que en muchas ocasiones en las mesas donde se reunían varios escritores se originaban unas discusiones interminables y encendidas, yo más de alguna vez fui protagonista de ese tipo de discusiones. Eso tenía que ver con el carácter existencial de cada escritor y cómo  se asumía este asunto que supone el escribir, y todas esas dudas que se plantean para siempre en carácter humano de cada quien.

Esta pregunta es más personal: ¿cuál es el cambio que le ves a la literatura nacional?
El cambio fue, que gente sin recursos económicos y asumiendo con valentía ser autodidactas  se metieron a escribir y lo tomaron en serio, cuando lo normal  es que gente con recursos económicos (por no decir burgueses) fueran quienes lo hacían, viajando a Europa, Estados Unidos y luego regresando a Nicaragua para traer la buena nueva, esta vez pues todo era salido del comal nica, pues pocas veces los protagonista de esta historia eran acomodados o había estudiado en el extranjero, por esta vez ricos y pobres estaban escribiendo y haciéndolo bien.


Esto de que gente sin recursos económicos se haya metido a escritor, ¿lo ves como algo negativo o positivo?
Positivo en el asunto del compromiso y negativo en una sola línea, unos la tienen más fácil que otros (risas). Me río porque yo fui y soy de los sin recursos. Imaginá a un joven que tiene la oportunidad de estudiar en Londres con todos sus gastos pagados, y sentarse en una gran biblioteca donde encontrará de todo, y a otro que tiene que rebuscar los libros de lectura obligatoria y normal, dentro del quehacer literario, en las carretas de segunda mano en el Oriental, y que para colmo no le alcanza el dinero para comprar los libros que necesita o los que quisiera leer no están ahí.

Será mi apreciación pero ahora veo más jóvenes escribiendo, y muy bien ¿vos no ves lo mismo?
Sí, tenés razón y eso es saludable. Ese fue el trabajo que se dio en ese tiempo, sin los grupos antes mencionados, para los jóvenes de hoy en día sería extraño el aventurarse a escribir, quiérase o no, sin las revistas del 90 y del 2000 al 2005 este proceso no estuviera sucediendo, fuimos el “bypass literario” entre la generación de los ochentas y noventas para entrar en el siglo XXI.

¿Pensás que sólo serán buenos escribiendo poesía y no en otros géneros literarios?
Mirá, el culpable del encasillamiento en las letras la tiene don Rubén, en buena hora tenemos a Sergio Ramírez y a Gioconda Belli  publicándose en Alfaguara, y con la iniciativa del CNE y el certamen de publicación, ahora hay jóvenes pensando en que sí se puede, y no morir anónimos en la narrativa. He leído muy buenas propuestas narrativas de escritores jóvenes este año, y por supuesto en la poesía también.

¿Hacia dónde ves que apunta nuestra literatura actual?
(Ríe de nuevo.)  Yo personalmente no puedo saberlo, apenas he leído a unos cuantos escritores actuales porque compré sus libros cuando estuve de visita en Nicaragua, pero me hacen falta varios y no tengo la posibilidad de comprarlos ahora porque vivo en Alemania, pero te puedo mencionarte que hay unos cuantos ahí comprometidos que darán de qué hablar en el futuro. Algo que es verdad: es que no se ha presentado un escritor que represente realmente la literatura actual, como lo hizo por ejemplo Calos Martínez Rivas, PAC,  Coronel Urtecho o Joaquín Pasos, hablando de gente joven, esperemos que surja pronto.

A los escritores nuevos de Matagalpa,  ¿pensás que puedan aportar mucho?
Para mí la literatura no tiene que ver con que yo haya nacido en un lugar u otro, tiene que ver con un compromiso literario personal, no puedo opinar por otra gente,  joven o vieja de mi departamento, cada quien tiene su propia vida y sus propios compromisos, al final todos somos nicaragüenses y eso es lo que representamos en verdad y muchas veces ni siquiera eso.

[*] Maynor  Xavier Cruz (1988). Chagüitillo-Matagalpa. Licenciado en Comunicación Social. Miembro del grupo literario Conciliábulo. Escribe cuentos  y poesía.


Retorno al futuro [*]

 
Luis Cardoza y Aragón rompe con "Retorno al futuro" dos telarañas tenebrosas de la América Latina, tejidas por la misma araña: la literatura "desinteresada" y la diplomacia vendida. Mientras más azotada y oscura ha sido la vida de nuestros pueblos de América, con más ahínco ha existido en cada uno de ellos un grupo de arañas que ruidosamente ha tejido la indiferencia y el olvido.
Mientras Trujillo, sátrapa demencial de Santo Domingo, aniquilaba preciosas vidas de combatientes en la tortura y en la horca, allí existió o existe aún un grupo de mozalbetes que “pulsan la lira” al mejor estilo surrealista. También en Nicaragua, convertida por un tal Somoza desde hace 25 años en pocilga infernal, los poetas se han dedicado a oscurecer su literatura para proteger al mandón. En Chile, en estos tiempos en que el perverso González Videla, judas marshalizado, abre campos de concentración, encarcela y mata, hay poetas que escriben ratoniles imitaciones, traducidas de las revistas surrealistas de hace veinte años, o de las existencialistas, que aunque tengan sólo algunas semanas, huelen a ultratumba.
La diplomacia latinoamericana hace el juego también a las fuerzas regresivas, torpes y brutales, que encadenan nuestros pueblos. Son su opresión de falsedad y mentira, como esta literatura de arañas. En todas partes del globo se hallarán representantes que no representan nada y en esta vacuidad brillan, con fosforescencia única, los Embajadores y Ministros de la América Latina. Embajadores hay, designados en París por haber hecho disparar sobre una manifestación en masa, en la Plaza de Gobierno, en Santiago.
Estos sí han comprado sus empleos con sangre, pero no con sangre de ellos, sino con la de nuestros muy martirizados pueblos. Hay otros, truhanes empedernidos, que son nombrados representantes supremos de Chile ante la ONU sin contar los que detentan desde hace muchos años, el prestigio de haber representado, sin cambiar de sitio, las proezas y el progreso de Honduras, de Venezuela mártir o del Perú desgarrador.
Luis Cardoza y Aragón no ha roto sin impunidad estas dos tramas mortales en las que podía haber caído. Poeta de preclara estirpe y diplomático singular, Cardoza y Aragón no vendió su alma a la taumaturgia ni a la mentira.
Guatemala es bella y enmarañada, inocente y sombría. Jamás me fatigué de recorrer sus altos bosques de resinas recónditas y pájaros deslumbrados y en las ciudades entré cuando cada puerta me echaba al rostro una bocanada de aroma a caoba. Conocí Guatemala, esclavizada por una de sus largas dictaduras y antes de que la libertad hubiera sido conquistada con la victoriosa sangre de los obreros y estudiantes. Todo allí era silencio y sombra. Imperaba la espada del espantoso caudillo, caballero y caballo cuyas bridas eran alargadas o acortadas desde Washington.
Toda la América Central sufre estos desmandados payasos de manos ensangrentadas, que obedecen al monopolio de la United Fruit y a otros intereses. Durante cuarenta años los “libertadores” de los Estados Unidos andan dando tiros cariñosos a los centroamericanos, hasta que en ellos venciera la “democracia occidental”. Y el Señor Truman está contento, duerme feliz cada noche, porque ya logró, junto con la colonización traidora de Puerto Rico, cárceles atestadas de prisioneros políticos en Nicaragua, en Santo Domingo, en Panamá y en Costa Rica.
Guatemala, con la contribución de su pueblo y de algunos hombres como Cardoza y Aragón, con una espléndida y luchadora juventud, logró recia victoria en la que han tenido que expulsar al Embajador norteamericano. Wall Street escogió a expertos que, como Patterson, se adiestraron en Yugoslavia, junto al traidor Tito y su banda. Sin embargo, fueron expulsados de Guatemala, creada por los intereses de los antiguos dictadores y por la voracidad norteamericana.
¡Qué bello país! Llegué hasta sus confines. Hasta Río Dulce, inmenso y vegetal, trémulo de trinos y follaje, hundiéndose en lagos virginales como en el útero sagrado y silencioso de América.
Vi las ceremonias de los dulces y atrasados indios de Chichicastenango. Enterrados bajo una doble losa de paganismo y clericalismo, son los herederos del pueblo Quiché, que relució en América precolombina como diadema deslumbrante.
En Guatemala se comienza a hablar de reforma agraria y el gobierno de Arévalo ha hecho de la educación pública su gran cruzada, pero las fuerzas reaccionarias, asociadas con Wall Street y con el gobierno de Washington, combaten ferozmente estos adelantos populares.
De este pueblo, que recién renace de una larga agonía, viene Luis Cardoza y Aragón. Exiliado en México durante la tiranía, puso toda su atención en ese fenómeno, el más importante de la pintura mundial: el muralismo mexicano. Aclaró, con su poesía y su pensamiento, sectores mal iluminados, entrando en toda la actividad intelectual de México, con la calidad y la claridad que le son propias.
Tenía que verse a este hombre singular ante el impacto que la Unión Soviética da, como una claridad mayor en la historia humana. Porque podría esperarse, tal vez, por los mal intencionados, y por los interesados que este escritor, surgido de disciplinas torturadas, al llegar a la Unión Soviética hubiera retrocedido en vez de avanzar, como lo hizo: hubiera retrocedido hacia las telarañas de la literatura y de la diplomacia que he descrito. Hubiera así complacido a docenas de poetizoides falsamente esquizofrénicos, a decenas de diplomáticos condecorados; hubiera satisfecho el ansia voraz de la burguesía, que busca en cada visitante de la Unión Soviética la confirmación de las calumnias que ella misma crea.
Y de aquí que este intelectual de finísima contextura, que este diplomático de un pequeño país, casi invisible en el mapa del mundo, se atreva a decir su verdad y escribe este libro inquietante para los empresarios de la guerra fría y que por tanto ha sido fríamente silenciado. Es el libro de un verdadero y alto escritor y de un hombre honrado, por eso se le relega al silencio. No lo encontraréis en los salones dorados y vacío de la diplomacia latino-americana. Allí solamente se lee el “Readers Digest”.
La Unión Soviética, a pesar de la jauría, cada vez más amenazadora en sus aullidos, sigue siendo para nuestros pueblos el valuarte de la paz y de la creación. Con más razón en estos días. La guerra saca su rostro desde las fábricas de armamentos, mostrando la bomba atómica como la culminación de la cultura capitalista. Los hombres de todas las naciones nos agrupamos en torno a la Unión Soviética para cantarla y defenderla.
Este libro es un canto y una defensa de la gran nación que amamos. Tendrá, por eso y por la clarividencia iluminada de su autor, larga vida y eco sonoro, a pesar del silencio que no puede apagar su canto.

[*] Prólogo de Neruda para Retorno al futuro, antología preparada por Cardoza y Aragón. Dicho prólogo jamás fue publicado debido a las desavenencias personales entre ambos poetas.