miércoles, 4 de noviembre de 2015

también yo vi a triple h ganarle a cactus jack


también yo vi a triple h ganarle a cactus jack
era una noche de febrero y papá seguía en la oficina
hizo frío y el nuevo siglo se anunciaba con la avidez de un violador
peleaban encerrados dentro de una jaula que bien pudo ser una pecera
/ o el propio paraíso
dos los hombres que no eran hombres sino máquinas analíticas 
dos los emblemas de fuego saliendo de la axila de un dios encadenado
dos los jinetes del relámpago que recorrían el mismo páramo otra y mil veces
cactus jack apareció como el enano de un espectáculo circense 
campeón del polvo debajo de los muebles de los anuarios olvidados
/ de la pelusa dentro del oído
contra él no pudieron ni los contratos ni las orugas ni el hambre de las luminarias 
porque cactus jack masticaba marejadas y escupía esquizofrénicos
cactus jack se cogía al cielo y los hombres hacían del miedo una letanía
cactus jack no sangraba porque su cráneo era autopista descubierta
/ para asombro de batracios
contra él no pudieron ni el undertaker ni bret the hitman hart ni hulk hogan
pero triple h fue más fuerte más feroz
en su pectorales la implacable maquinaria de la violencia
en sus cabellos la rabia desmerecida de todos sus ancestros
en sus ojos la seguridad de quien se quiere victorioso antes del abordaje
el viejo cactus jack se defendió a como pudo
fue elefante embistiendo a su cazador aunque de todos modos caiga abatido
fue nuestra infancia cuando algún petardo graciosamente
/ nos reventaba ambas manos
y recuerdo aquella noche avanzando con la languidez de los deudos
y recuerdo a cactus jack convirtiéndose en artefacto de arena
reducido por algo más que golpes y patadas y llaves de sumisión
recuerdo al tiempo en su papel de saboteador de terrorista de novio celoso
el tiempo reclamando derechos que sólo ambiciona alguien no invitado a la cena
testarudo cactus jack se defendió como mejor supo
pero triple h fue la tormenta el desaire el futuro 
y mientras lo sacaban en una camilla con la espalda destrozada
un posible trauma craneoencefálico múltiples escoriaciones por todo el cuerpo
/ y un hombro dislocado
cactus jack levantó el único brazo útil y se despidió
/ igual que la caja negra de un avión
con afán de tristeza pero también afán de valentía
con ganas de gritar yo estuve donde este niño hoy engulle al mundo
y duré lo mismo que duran esos largos sueños que uno defiende a pesar del arrojo
esto puede confirmarlo cualquiera que haya estado allí
cuando triple h finalmente venció a cactus jack
fue la misma noche en que papá no regresó a casa
la noche en que todos los héroes entraban de espaldas al bosque


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